miércoles, 20 de octubre de 2010

Palabras para Julia

un poema maravilloso...


Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.


Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno,
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.

Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso...

José Agustín Goytisolo

A Estos hombres tristes


Nos agarra, nos atrapa, nos sumerge en dudas, nos pone a pruebas inmensas, nos provoca estruendos vortiginosos, nos pone limites, nos asusta, nos reprime, vive, actúa, límita, siente, nos llena el alma, provoca, contagia, se convierte en tinta, se convierte en papel, en palabras, en melodías, en culpas, en errores, en acciones. Es éfimera, es eterna, agoniza, emociona, brota, espera, nos llama, nos busca, la buscamos, nos encuentra, la encontramos. A veces hasta la queremos, la odiamos, nos acompaña, la acompañamos, la entregamos, la recibimos.
¿Por qué vivimos con ella? ¿Por qué viven con ella? ¿Por qué se transimte? ¿Por qué se siente? ¿Qué provoca? ¿No tiene fín?
Cuando la sentimos cerca recurrimos a obstaculizarla o negarla, o tratamos de vencerla rápidamente. ¿Verdaderamente es un vacio?
En ese vacio tratamos de decifrar qué es, porqué nos entristezemos con ella. No sabemos su significado ni entedemos a veces porque la sentimos. Tenemos que jugar con ella. Interpretarla, descifrarla, vivirla, opacarla.
Nos envuelve en una vorágine, nos pone a prueba, nos hace aprender, nos enseña a caminar.
Pero así también nos tira pa atrás, nos encandila, esta en nosotros saber apagarla.
Es parte del todo, del hombre, de cada sentimiento, el estar triste, el sentir tristeza, el vivir con tristeza.
El hombre es triste si no sabe gozar de la felicidad, y asi mismo contagiarla con uno, con dos, con todos...

Fede G,2010

miércoles, 13 de octubre de 2010

Silencios

Volveras a las tardes
Eternas, de mi verano
Volveras al suplicio
lento de mi ocaso

Volveras a trepar
los cielos de mi halo
Romperas mi silencio
y luego te iras corriendo

Sentiras otra vez
que todo todo huye
y verás asi
que nada vuelve a mi

Más lento toco,
más rápido me afierro
a tus ojos, a tu cuerpo...

No sé que mas pedir
Y No caer atrás
Creyendo en tu silencio
Siempre vuelvo siempre a tropezar


Volveras a las noches
Eternas, de mi invierno
Volveras al idilio
Ansiado de los cuerpos

Volveras a llegar
al vorágine encuentro
Romperas mi voz
y lugo ansiaremos

Que nuestro cielo
otra vez empezará
y verás así
que nada se torna vil

Más lento toco,
más rápido me afierro
a tus ojos, a tu cuerpo...

Más versos dejo,
más rápido me envuelvo
en tu brisa, en tus vuelos

No sé que mas pedir
Y No caer atrás
Creyendo en tu silencio
Siempre vuelvo siempre a tropezar

No sé que mas ansiar
Y no morir en el intento
Creyendo en tu hospicio
Siempre busco siempre una verdad

Ya no busco más
todo ahora tengo
Creyendo en tu silencio
Me duermo en tu voz

Fede G. 2010

domingo, 10 de octubre de 2010

Una forma de amar

No he perdido nada
se me ha encendido el alma
he buscado y he encontrado
una forma de amar

he vivido y he soñado
siempre en torno a su mirar
fui en busca de un camino
que me ayude a...

Vivir en un ideal
sentir esa inmensidad
Construir un reino
y pensar, que todo podemos cambiar

Nunca supe que
sus palabras me harían ver
He vivido en su alegria
sintiendo su emocion

No he sabido como
pudo entregarse sin temor
y como tantos hombres
le otorgan dolor

he cantado y he llorado
siempre en torno a su mirar
fui en busca de una palabra
que me ayude a...

Vivir en un ideal
sentir esa inmensidad
Construir un reino
y pensar, que todo podemos cambiar

Que todos podemos ser
Un reflejo de su ser
Un discipulo de su vida
Un testigo más

Que todos podemos dar
Algo más que un ideal
Un ejemplo, una vida
Una forma de amar

Fede G. 2010

miércoles, 6 de octubre de 2010

Días de sol

Va a sonar, una razon
una terrible decisión
un canto desde mi interior

Voy a caminar una verdad
una carente soledad
una tembile oración

Voy a escapar a otro lugar
una acertada dimensión
arena firme frente al mar

Voy a pensar en que cambiar
una pregunta una verdad
un futuro en claridad

No te di la mano siempre ahí
y pronto caí, que fue en vano seguir
buscando y encontrando
siempre el piso voy besando

"Otra vez, si decis
Si sentis, si venis"

Voy a procurar abandonar
a no jactarme del desierto
de tu piel en soledad

Voy a germinar un canción
un bote en pleno resplandor
en una corriente de altamar

Voy a Sentir un nuevo frenesí
en tu cuerpo en la mitad
de las esperanzas a encontrar

No te di la mano siempre ahí
y pronto caí, que fue en vano seguir
buscando y encontrando
siempre el piso voy besando

No te mires, al espejo
porque el cristal bacilara
que se ha perdido tu mirada
en un ocaso frente al mar
que no será testigo
de tu sueño en mi umbral

No me des soles
No me des mares
No me des lunas
Tampoco a Marte

No me des dias
No me des noches
Dame la locura
de tu estandarte

No me des cielos
No me des sombras
No me descubras
Al escaparme

No me des dias
No me des noches
Dame el cuerpo
de tus disfraces

En la vida, en tu voz
en la palida razon
en la calida pregunta
de que hacemos vos y yo
en el rotundo silencio
en la calma absoluta

en la sombra de tus frutos
en el maximo prestigo
en el deseo divino
de que buscamos vos y yo
en el centro,
de tu alegria

y asi me voy,
asi no estoy
asi me oculto de vos
No, no, confíes

Y asi me voy
asi no estoy
asi me sigo encontrando
Ella me sigue

Fede G. 2010

sábado, 2 de octubre de 2010

Melodías del alma...

y deberás plantar
y ver así a la flor nacer
y deberás crear
si quieres ver a tu tierra en paz
el sol empuja con su luz
el cielo brilla renovando la vida
y deberás amar
amar, amar hasta morir
y deberás crecer
sabiendo reír y llorar
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma
de tí saldrá la luz
tan sólo así serás feliz
y deberás luchar
si quieres descubrir la fe
la lluvia borra la maldad
y lava todas las heridas de tu alma
este agua lleva en sí
la fuerza del fuego
la voz que responde por tí
por mí...
y esto será siempre así
quedándote o yéndote...

Luis Alberto Spinetta

lunes, 21 de junio de 2010

Navegar Mar Adentro

Siempre que vean una luz,

Observen sin temor su resplandor,

siempre que vean un resplandor

intenten ver que es lo que refleja

Si refleja a uno mismo,

recuerden con cautela su imágen

Nunca le fallen a ella, tampoco olviden

su lucidez y baluarte

Cuando sientan dentro suyo

Un interminable idilio de acción

No teman a su práctica

El corazón siempre será el guión

Cuando escuchen una voz,

Oigan lo que quiere decir

y no lo que quieren escuchar

Esa voz querrá invitarlos,

a navegar indómitamente

Trasmitiendo vida y coraje

Fé, esperanza y energía

Cuando tomen los remos

Miren hacia un costado

Nunca olviden a quién

Los acompaña

Naveguen "Mar Adentro"

adentro del corazón de cada uno

Cuando atraviesen tormentas,

miles de mareas intensas

escucharán esa voz,

verán ese resplandor

Sentirán y una vez más, la paz del señor

Aquella con la que navegarán

aquella con la que enseñarán

aquella a la que nunca tendrán que olvidar

FedeG.2010

martes, 4 de mayo de 2010

Sur

Busco la noche
en tu alcoba
La calma en tu sitio
la desolación

Siento que
vuelvo de a poco
en caminos distintos
me acerco hacia vos

Vivo al final del destinto
en lo inoportuno
en tu calida acción

Pero revivo y me alivio
me encuentro vacio
si no escucho tu voz

Puede ser en la noche o en sol
Hoy puede ser en tu sueño, el delirio de mi,
el refugio que vi, los cristales de nuestro dolor.
Pero tu corazón

Busco el día
en tu nido
La luz que ilumina
el paso de hoy

Siento que
río de a poco
en sitios perdidos
me encuentro en tu voz

Vivo al sur del camino
en la america del indio
dónde la lucha es amor

Pero busco mi destinto
persivo el olimpo
de tu sensación

Puede ser en la noche o en sol
Hoy puede ser en tu sueño, el delirio de mi,
el refugio que vi, los cristales de nuestro dolor.
Pero tu corazón...

No termina en el sur,
ni siquiera en estrellas que puedan velar la razón
No termina el sur,
ni en la america que sueño, que dice dia a dia
que puede cambiar el dolor
Ni siquiera en mi idilio que sueña que un dia
pueda sentir tu calor

Fede G. 2010

martes, 13 de abril de 2010

Peregrinos

Hacerse mal
desear saciar
la sed de hoy
la soledad

Pero si, se va..

Recordarán
todo el pasar
la fragilidad
todo soñar

Esperarán
todo despertar
bailarán melodias
y olvidarán

Pero sí, se van...

Luego irán a correr por los prados
reirán del futuro y del soñar
Luego caerán en preludios inmensos
reirán del pasado y del amar
Pero siempre, serán eternos...

Buscarán
más que felicidad
sentirán,
todo vuelvo a empezar

Pero si, están

Luego irán a correr por los prados
reirán del futuro y del soñar
Luego caerán en preludios inmensos
reirán del pasado y del amar
Pero siempre, serán eternos...

Como tu amor...
Como tu amor...

Ella

Ella tiñe,
todo su reflejar
y seduce
cada despertar

Ella sueña,
con quedarse a dormir
en silencios
que yo sólo conocí

Anhela cada instante,
tanto como el fin
y se apasiona
con verte reir

Ella vive,
en todo ideal
y reprime
a la cotidianeidad

Ella actúa,
tan simple y sutil
y cautiva
todo frenesí

Espera cada instante
actua en el vivir
y se emociona
al verte sentir

Ella, entrega
toda su pasión
y en mil noches
derriba al corazón

Ella, espera
brotar mi elixir
y yo espero
andar en su sentir

Desea cada instante
tanto como el sí
y en nuestro idilio
ansiamos el vivir

y en el camino
buscamos el seguir
en el destino
sentimos hoy decir

Fede G.2010

Idilios

El sol me quema,
va de a par
la colina espera
su llegar

Tus ojos que
me hacen respirar
lo indómito vuelve
a despertar

En la penumbra, busco el resplandor
que agoniza su razón

La luna ríe,
y me hace suspirar
el llanto espera que
le dé su lugar

Los prados crecen
y continuan su andar
reposada en la hierba
me jura amar

Y en la vida, Busco el resplandor
que asfixia su fervor
Y en la muerta, busco su mirar
que avanza en mi andar

¿A dónde gira su voz?
¿Cuánto vale el dolor?
¿Para qué creemos los dos?

Tu vida que,
me trata enloquecer
no perdona la razón

Cada río que,
me lleva hacia vos
se bifurca para que,
no veamos el dolor

Y ahora, siento un despertar
que me avisa que ya no estarás
que me dice "te gana la soledad"
que nuestro idilio pronto acabará.

Fede G.2010

sábado, 3 de abril de 2010

Su presencia

Siento su presencia,
me cautiva su existencia
Siento que mi alma,
se abre en mar

Tan sólo mi canto,
tan sólo el silencio
me acompañan
junto al andar

Y me siente firmemente
inundado por tu amor,
una súplica de vida,
una lágrima de sol

Arraigado a la existencia
de tu alma en el amor
siento que mi vida
se llena con vos

Siento su firmeza,
me derriba sus creencias
siento que mi paso
vela es esperar

Tan sólo mi anhelo,
mi puro silencio
sin fronteras,
vuelve a sollegar

Y a la par, juntos en el umbral
buscamos nuestro cielo
ansiamos el llegar
Y a la par, juntos en el umbral
vivimos nuestra vida
propagamos tu ideal

En su trén de solsticios
de ideales y sentidos
nos sentimos más cerca
del cielo

En la noche, en la palabra
se nos encandila el alma
juntos, ansiando el umbral

Y Reposo firmemente
me asemejo en su mirada
lento y en silencio
vuelvo,
a sentir su amor...

Fede G. 2010


martes, 2 de marzo de 2010

¿Dónde vuelan los pájaros en primavera?

Vuelan pájaros en la alameda
Sueñan destellos, de luces de primavera
¿A dónde se esconde el sol?
¿Donde huyen los pájaros?

Se refugian en la marea
En el silencio de la soledad

Le pregunto al cielo
¿qué es lo falta allá?
Baja desde la calma
un río de vida y Dá

Dá sed, dá silencio

Allí disparo mi figura
quiebro y me envuelvo
en un pleno idilio real
Si siente beltrán

¿A dónde va la rimavera?
¿Dónde va el mar?

Vuelan pájaros en la tormenta
siento su amor en la ladera
Me refugio en su marea
Mi piel toca la hierba

Sin paz descanza, vuela alto
Dá certeza, dá violencia

¿Qué es ahora la penumbra?
¿Dónde encuentro su belleza?
Inquietante y desafiante
Avanza sin más su andar

Dócil e ingenua
asusta sin más al amor
Su menester incotrolable
de querer sosegarme más
Me dá sed, me dá vida

¿A dónde vuelan los pájaros en primavera?
¿Dónde se encuentra el deseo en mi corteza?
¿Dónde vemos lo claro?
¿Dónde sentimos lo inmenso, lo indómito, lo querible?

y sin más me encuentro ahí,
tratando de estrechar mi cien
dándo riendas al estandarte
de encontrar lo bello en su paz

Cuándo vuelan los pájaros,
se qué despierto en primavera
Cuándo vuelan los pájaros
se qué duermo en primavera.

Sin más.

Fede G. 2010



sábado, 27 de febrero de 2010

Caen las hojas

La gota caé por las ramas
el rocío agobia las hojas
el cielo me alumbra, plenamente
soy yo, sos vos, somos los dos.

Me complace su existencia
como su divina demencia
¿a donde irán sus raíces?
¿donde van sus flores en primavera?

Y miró al cielo, ¿que hay allá arriba?
Sé que podría trepar
Talvez no estamos lejos,
Estamos cerca de su hostilidad

Soy yo, sos vos, somos dos.
Dos figuras, dos hostilidades
¿que mas queremos hoy?
Sólo imaginemos

y cáen las hojas, cáen al mar
recorren nuestros cuerpos helados
buscando un sosegar

La gota sube por su cuerpo
se despierta en el invierno
florece en primavera
y ama en verano

Reposamos en las verdes hierbas
sentimos el respirar
mi aire, tu aire, y el del lugar
Me atrapás, te vas

Soy yo, sos vos, somos dos.
Dos figuras, dos hostilidades
Mis palabras, tus metáforas
Nos vamos, nos quedamos

Qué hacemos ahora
Con este fuego encendido
Quedemonos en el silencio
dejemos que caigan las hojas

y asi nos vemos, somos dos
ya no somos uno
somos el cielo, somos la vida
somos el otoño, empapado
de solsticios de idilios, de sueños
caemos al prado
subimos al arbol, subimos al cielo
nos vamos, nos amamos.

La gota caé por las ramas
el rocío agobia las hojas
el cielo me alumbra, plenamente
soy yo, sos vos, somos los dos..


Fede G.2010

miércoles, 24 de febrero de 2010

Libertad

De arena se llena la vida
de arena se llena el mar
y en el agua se funde
una estrella más

Quiero trepar a los cielos
y alli encontrar
Encontrar mi deseo
aquello que no está

Su viento es preciso
como su claridad
Su claridad encandila
todo palpitar

Se llenan de vida los sueños
y el viento que ésta trae
a la vida deja frutos
para que se llenen en la oscuridad

De arena se llena la vida
de arena se llena el mar
y en el agua se funde
una estrella más

En el cielo se encuentra
esta estrella del mar
la que funde en la vida
la que hace caminar.

Viste figura impecable
de frágil mujer
Hace el amor a los hombres
cuando la quieren ver

Pero a veces ellos
optan por la frialdad
No quieren ver sus sueños
No quieren felicidad

Tropiezan, no se dan cuenta
Que ella la prioridad
El aire que necesita
toda humanidad

De arena se llena la vida
de arena se llena el mar
y en el agua se funde
una estrella más

En el cielo se encuentra
esta estrella del mar
la que funde en la vida
la que hace caminar.

Aquello que conocemos
aquello que talvez no está
ese aroma tan preciado
se llama libertad

Aquello por lo que luchamos
aquello por lo que caemos
aquello por lo que amamos
es la libertad

Aquello por lo que soñamos
es la libertad

Aquello por lo que vivimos
es la libertad

Aquello por lo que amamos
es la libertad

Aquello por lo que canto
es la libertad

Aquello que nos brinda esperanza
y que nos invita a cambiar
a no mirar hacia un costado
sólo caminar

La libertad..


Fede G.2010

sábado, 9 de enero de 2010

Las aventuras de las libelulas

Asi comenzamos el año, saludos!


Reaniman las libelulas
cansadas de ver la luz
los cristales rotos
del crisálido dolor

Flotando en el abismo
chocando contra el viento
aterrizando en los estimulos
de los ojos atentos

La dulce figura de aniz
envuelta en hermosura
envia sus destellos
hacia la inmensa locura

tres solapas inalcanzables
envuelven sus sentidos
quieren llegar lejos
quieren llegar cerca
pero no se acercan

solo ven colores
solo ven sensaciones

la simpleza del delirio
el contorno magnifico
de aquella mitica figura
aterra mi salida

largas colinas veo allá
largos montes, rápido andar
encuentro sus soles
desplegando su inmensidad

Vuelan igual que ella
son danzas perpetuas
infinitos colores de la belleza
de la humana existencia

solo veo emociones
solo veo sensaciones

visiones de otro lado
visiones de un nuevo mar
reflejan en mi andar
su destello incapaz

incapaz de germinar
deseos de avaricia
solo destellos de armonia
de aventuras magnificas

las aventuras de las libelulas
son voragines indomitas
son viajes inmensos
son escrupulos del deseo

Se juntan con soles como el de ella
y junto al andar, derriban toda peripecia
junto al andar, esperan
junto al andar, penetran mi conciencia

Fede G. 2010

jueves, 5 de noviembre de 2009

Viceversa

No me estalla mi mente
si digo una vez mas la verdad
No me juzga mi inconciente
si se a donde quiero llegar

No acudo a la demencia
si al andar vuelvo a caer
Solo busco esperanzas
libertad y fé

Me envuelves tantas veces
como un insomio vaiven
Me conviertes tantas veces
un estigma en la pared
No me claves emociones
en el fondo de mi cien
No me digas y perdones
el juicio del placer
Solo busca dentro mio
los sentidos de mi ser

Vuelo alto y no caigo
desde arriba quiero ver
La indomitas creencias
de los sueños alreves

Navego entre mareas
dificiles de entender
Me sosiego ante su espada
que me intenta vencer

Me envuelves tantas veces
como un insomio vaiven
Me conviertes tantas veces
un estigma en la pared
No me claves emociones
en el fondo de mi cien
No me digas y perdones
el juicio del placer
Solo busca dentro mio
los sentidos de mi ser

Me sumergo en su juego
de delirios y sentidos
Solo queda en mi aullido
dormir en su abismo

Me envuelves tantas veces
como un insomio vaiven
Me conviertes tantas veces
un estigma en la pared
No me claves emociones
en el fondo de mi cien
No me digas y perdones
el juicio del placer
Solo busca dentro mio
los sentidos de mi ser


Fede G. 09

lunes, 14 de septiembre de 2009

Oda de los sueños

Ostinando, el aire fresco
de las sierras, claras e inauditas
Atenuado y arraigado
al placer encontrado

Vuelas alto, yo no caigo

Me demuestras que no soy
el unico que piensa que
alli puedes encontrar
tu locura y serenidad

Vives siempre, idealizando

y siento que siempre me elevo
lento y rapido al mismo tiempo
Algo semejante a lo que siento
cuando creo en tu cuerpo

Casi siempre, atormentados
Casi siempre, desencontrados

a la deriva los dos
juntos en el cielo, juntos en el infierno
también mi demencia
y en el arte de tu escencia

Es mi locura, la que intenta
ver mas lejos de lo cierto
Es mi estandarte el que juzga
al que poco actua

Otra vez, cayendo

es tu escencia la que hace
que siempre viva en un sueño
que germina dentro mio
lo mismo de tu pecho

Fede G. 09

miércoles, 29 de julio de 2009

Idilio idealista

Me han cansado
las promesas vanas
de querer
un nuevo cielo, un nuevo mar

Me han atormentado
las indomitas palabras
de la guardia
de mi coraza, de mi tranquilidad

Ha soplado
el viento fuerte y contundente
pero no me ha derribado

He anhelado
centenar de situaciones
de promesas vanas
gratitudes y demas

Tan solo soy
Un pobre idealista
que ha pensado
que todo se podia cambiar
Que podia, erizar su piel
sus sentidos, y su corazon

y ahi nomas, ha caido
entre la calma, la inquietud
el hedonismo de aquella bella mujer

Me he acordado
de aquellas corridas
sin llegadas, ni comienzos
ni final

He sabido
germinar mis deseos
en tus sueños y solsticios

He podido
navegar en sus mareas
de calores y estruendos

Agonizando, tendido en su pecho
Sobrevolando en su interior
Cayendo claro, muy cerca, sin miedo
Me he apresado a su calor

No me da el tiempo
En nuestro idilio idealista
En nuestros sueños infinitos de soñar
Nuestro idilio es claro
no buscamos nada, pero algo queremos encontrar
y sentir, en nuestro interior un nuevo frenesí

Fede G. 09

lunes, 13 de julio de 2009

En analfabeto Politico

El peor analfabeto es el analfabeto político

No oye, no habla, no participa de los acontecimientos políticos.

No sabe que el costo de la vida, el precio del poroto, del pan, de la harina, del vestido, del zapato y de los remedios, dependen de decisiones políticas.

El analfabeto político es tan burro que se enorgullece y ensancha el pecho diciendo que odia la política.

No sabe que de su ignorancia política nace la prostituta, el menor abandonado, y el peor de todos los bandidos que es el político corrupto, mequetrefe y lacayo de las empresas nacionales y multinacionales.

Bertolt Brecht


Hay hombres que luchan un día y son buenos. Hay otros que luchan un año y son mejores. Hay quienes luchan muchos años, y son muy buenos. Pero hay los que luchan toda la vida, esos son los imprescindibles.

sábado, 11 de julio de 2009

Abril

Recuerdos y Vida
Sueño y avaricia
¿Qué mas queda por jugar?
¿Cuanto más podemos avanzar?
¿Qué podemos recordar?

Nuestras mentes deambulaban en abril
Entre los ojos siniestros de tu coraza inaudita
Un estigma, una daga clavada en mi pecho
las flores amanecian y chocaban contra el viento

El verde pastizal nos acomodaba en una eterna melodia
Yo buscaba el cielo, vos buscabas la tierra
Los dos viviamos en una eterna demencia

Queríamos alcanzar lo más lejano,
navegar en mares intensos
en mareas inquietas
Nos perdiamos en el viaje
En lo indomito de nuestro tiempo

Mis respuestas eran tus dudas,
y mis dudas tus respuestas
Mis noches tus desvelos,
El solsticio nuestros juegos

Recuerdos y Vida
Sueño y avaricia
¿Qué mas queda por jugar?
¿Cuanto más podemos avanzar?
¿Qué podemos recordar?

Las melodias de Luis Alberto
las cuerdas de Norberto
Sobrevolaban en Abril...

Las palabras de Julio
La simpleza de la vida...
Interpretaban nuestro abril...

El fuego de nuestras almas
ansiaban las esperanzas
el candente sentimiento
del eterno memento

Secuestraba mi interior
mis palabras se jactaban
Mis sueños florecian
en lo mas extraño de tu esencia

Tu piel rasgaba las esferas de mi alma
Nuestros sueños nos resguardaban

Los cantares de Silvio
Los poemas de Neruda
Germinaban nuestro Abril

Las atonitas verdades
Las mil y una oportunidades
Besaban nuestro Abril

¿Qué mas queda por jugar?
¿Cuanto más podemos avanzar?
¿Qué podemos recordar?

y asi besabamos nuestro estandarte
y asi creiamos en el cielo
asi nos respaldabamos
asi creiamos y asi creciamos

Nos vamos, nos marchamos
Volviamos, Continuabamos
Ansiabamos y anhelabamos
el eterno amor

¿Cual es nuestro amor?
¿Cual es nuestro deseo?
¿Que añoramos, que deseamos?
¿Que sacrificamos, que abandonamos?
¿Qué cambiamos?

Fede G. 09

sábado, 4 de julio de 2009

Plus Ultra

















Y mientras miro las olas
el viento fecunda la crisálida
la salida, la entrada,
no hay rumbo, no hay lugar

quiero imaginar...

y mientras sacudo mi mente
un pestañar anhela mi soñar
arraigado a las caricias
a la fugacidad y tempestad

quiero imaginar...

Nada mas, que este mas allá
entre el viento y la marea
la plena hedoneidad

Junto a mi nuevo andar,
anhelo y siento, un nuevo llegar

y mientras alcanzo lo divino
un nuevo fruto se presentara
no busco lo que encuentro
y no encuentro lo que busco

solo quiero ver...

Nada mas, que este mas allá
entre el viento y la marea
la plena hedoneidad

Junto a mi nuevo andar,
anhelo y siento, un nuevo llegar

Locura y simpleza, hedonismo y placer
la vida y la agonia, la razon y la locura
nubes y mar... lejos de ver la oscuridad
cielos y soles... cerca de alcanzar

Imaginar y volar...

Que tienta a mi mente,
me envuelve en su guiar
Que eriza mis sentidos
Su tiezo carmin

Que cree alcanzar
el fruto mas divino
La plena irrealidad
el amor ideal

Que juzga a mi inconciente
y atrae a mi conciente
Que brota en mi conciencia
la mas cruda firmeza

Que juega en mi conciencia
disfrutando del placer
Que idealiza mis sentidos
hacia el amor otra vez

Digo No y Más alla
Que quiero recrear
El futuro incierto
El pleno Carpe Diem

Mas alla, Mas allá...
busco lo irreal
Mas allá, Mas allá..
Ultra escencia demencial...


Fede G. 09

martes, 2 de junio de 2009

El Hombre

Un dia soñe con un hombre
el cual buscaba la libertad
No solo la propia
si no la de todos en general

Un dia soñe con un hombre
que luchaba por cambiar
cambiarse a si mismo
y a cambiar a los demàs

Un dia soñe con un hombre
que combatia a la desigualdad
a la exclavitud y marginalidad
del sistema demencial

Su rostro amanecia en las noches
de las sierras a conquistar
Su rostro sentenciaba la esperanza
de mil almas buscando un soñar

Un ideal arraigado, al compromiso y la fidelidad
Un ideal apagado, por el presente equivocado
Un ideal germinado en las almas desesperadas
Desesperadas por el bien, la justicia y el valor
Lo que él queria dar

Un dia desperte con un canto
que me provocaba inquietud
Un dia ameneci idealizando
un futuro esperado

Me sofocaban sus palabras, su atroz valor
Sus inquietudes y ambiguas, esperanzas de accion
La dignidad en su rostro, su grito incaucado de revolucion

Vio que en el presente, vivia la lucha
que el futuro era el fruto de nuestra aventura
Aquella que intentaba desarmar la realidad
Aquella que el imperio no queria soportar

No era solo un fusil, era mas que palabras
No era un combate en vano, era el llanto marginal
Lo que lo llevo, a estar donde esta

De una estrella ha bajado,
con ella ha sabido actuar
Entre la selva y las sierras
el viento no se detendra

Mas alla del bien y del mal
nos hablara de la libertad
Mas alla de los triunfos y los fracasos
su grito encendera

Me han dicho que no has triunfado
solo pocos entenderan
Que el triunfo no es la victoria
Sino el arte de soñar
y pensar...
que todo se puede cambiar

Fede G.09

miércoles, 29 de abril de 2009

El Camino de un Peregrino

Realizado para un trabajo de la RICE (www.conveniorice.blogspot.com) , en Convenio con mi Colegio (Instituto
Pedro Poveda)


Prólogo
“El camino de santiago fué la principal vía de peregrinación europea a partir del siglo XII, consistía en un viaje hacia un lugar sagrado en el que los fieles esperaban la obtención de una gracia divina; además provocaba un anhelo de construir que permitió un importante despliegue arquitectónico, tanto que gracias al gran fervor religioso engendró grandiosas construcciones.”
En España, a mediados del Siglo XIV, un joven campesino intenta terminar con el sistema feudal que se ejercía, instaurando un movimiento de rebelión campesina en Santiago de Compostela, su tierra natal. La mala calidad de vida y trabajo, y la hipócrita acción de los que gobernaban aquellas tierras, eran algunas de las causas de la protesta. Después de varias luchas, triunfos y fracasos, la acción revolucionaria iba a caer en un trágico enfrentamiento en la ciudad de Santiago, donde el joven después de pasar la noche herido en la catedral, es capturado por un grupo opositor de la clase más alta de la sociedad.
Después de cumplir varios años bajo el régimen feudal, huye, y peregrina a lo largo del Camino de Santiago en búsqueda de su libertad y delamor.

Capítulo 1 – El comienzo del camino

Pasan las horas, pasan los días, pasa la vida…
Hace varios días que la penumbra me agobia, el amanecer me contempla y la luna me acompaña, la tierra seca y húmeda siente mis pasos. Sólo veo su cara, o quiero verla, no sé si está acá, no sé si me acompaña, pero la siento presente. ¡Fue tan efímera su presencia que apenas vi su resplandor, su rasgada cara!
¿Qué será de ella? ¿Adónde se habrá dirigido? La verdad es que no lo sé, pero pronto lo sentiré.
El camino es largo, Santiago de Compostela me espera. Sin dudas, me precipita el deseo de volver a ver aquellos edificios, aquellas catedrales, aquellos monasterios, aquellos templos, el estilo románico viviente. Dicen que en ellos encontraré a mi Dios, que descubriré toda la grandeza de aquellas tierras, aquellas inmensas infraestructuras.
Estas edificaciones provienen de una combinación armoniosa de diversos estilos artísticos y arquitectónicos como el romano, el prerrománico, el bizantino y el árabe, entre otros. Su infraestructura es sorprendente; lleva un conjunto de sentimientos, de símbolos, de mensajes, de efervescencia religiosa.
Pero es difícil llegar allí, más en mi situación. Sin embargo, siento que allí volveré a ver su rostro, en medio del silencio del claustro, en las monumentales puertas de entrada, en el campanario que anuncia la unión de Dios con nosotros, en la ruta hacia la amada y esperada eternidad.
El calor de Toulouse me reprime; faltan días, horas y miles de caminos que atravesar, persecuciones que obviar; Quiero comenzar a sentir la libertad, aquel pleno ideal de la felicidad. No necesito más mandados ni esclavitudes, ni conformarme con el vil diezmo, ni con la protección ante las guerras, ni con aquellas prometidas tierras. Mi acción es un grito de rebeldía, un anuncio de encuentro con mi Dios y con ella.

Capítulo 2 – Pasado insaciable

Desde hacía años, mi vida era la de un simple y acobardado servidor, un criado que, sin embargo, tenía un alma insaciable y ganas de liberarse, de encontrar alguna solución. En estos tiempos y en estas tierras, no era sencillo sobrevivir. La nobleza nos tenía acorralados en una situación de la cual era trabajoso salir. Nuestro grito era el cambio, habíamos sobrevivido a varias luchas, de a poco íbamos generando un nuevo clima, pero una noche en Santiago, aquel grito dejó de sonar. Cerca de la catedral un grupo de infantería nos sorprendió y no supimos defendernos, muchos caían y nada podían hacer, la lucha por la liberación estaba en su peor momento, en un instante, no sentí nada más. De pronto abrí los ojos, vi a un hombre al lado mío, con aspecto desafiante. Él provenía de la más alta clase, de la indómita nobleza, estaba en un inmenso lugar, en cuyos prósperos campos miles de campesinos labraban la tierra.
Aquellos días fueron mi agonía; las duras horas trabajando la tierra agobiaban mi alma, agigantaban mis penas y en una sola cosa pensaba, pensaba en cómo acabar con estos mandados y estas sacrificadas tareas.
El tiempo pasaba y seguía pensando.
Una noche, vi a una extraña persona que rezaba arrodillada ante un altar. Lentamente, sin que nadie me viera, me acerqué y le pregunté quién era. Ella no me respondió y, en silencio, emprendió su retirada. Corrí rápidamente y la tomé de la mano; le pedí por favor que me diera una respuesta, pero siguió sin contestarme. Entonces la apreté más fuerte y al cabo me confió: “Soy Ana, hija de aquel terrible hombre, de aquel hombre que reprime a sus criados, que abandona a sus mujeres, que mata hasta al más cristiano. Un viejo hereje, prófugo y desafiante, sintiéndose ser de la nobleza y gobernando estas terribles tierras. La rebelión no es de su agrado, por lo cuál termina con todo aquel hombre que intente cambiar el sistema feudal. He pensado viajar hacia los reinos de España, en busca de mi propia religión, hacia aquella catedral de la cual todos hablaban”. Me quedé sin palabras, no supe qué responderle. Su rostro, al igual que el mío, se mostraba atónito. Mi acción no fue otra más que besarla; ella se mostró sorprendida y asustada (una voz se escuchaba desde el fondo). Ana se había ido y con ella se instauró mi nueva esperanza, mi nueva fe de que algo podría cambiar.
Al día siguiente, mientras trabajábamos, otro campesino me contó que, por la noche, alguien había escapado. Me dijo que lo estaban buscando, que cuando la encontraran su final llegaría rápido.
Mi mente quedó balbuceando, no tardé en pensar quién podría haber sido. ¡Seguro había sido ella! Sentí que debía hacer algo, algo para terminar con estas injusticias.
Esa misma noche, corriendo entre los campos, emprendí mi camino.
Cerca del amanecer llegué a un pueblo llamado Toulouse, en él me encontré con un grupo de gente esperando algo, estaban en la entrada de un Templo, donde me dijeron que descansaba San Saturnino un obispo y mártir. Otro me dijo que estaban emprendiendo un viaje hacia Dios, hacia la obra románica más deslumbrante de todos los tiempos, hacia aquel lugar donde descansaba el antiguo apóstol Santiago. No dudé en unirme a aquella peregrinación, ya que sabía que allí estaría mi verdadero hogar y aquella mujer que tanto me había sorprendido.

Capítulo 3 – Llegando a la frontera

Han pasado varios días y sigo en camino, he peregrinado por las tierras de Auch, otro pueblo francés. A algunos les he contado mi historia y me han escuchado; a mi lado hay varios campesinos, burgueses, cristianos, monjes y gente de otros lugares. Todos compartimos un mismo anhelo, un mismo fin, un mismo lugar hacia donde ir.
Mientras rodeábamos el valle de Aspe y llegábamos al puerto de Somport, un pequeño grupo de infantería obstaculizó el paso y nos detuvo unos momentos. Estaban buscando a alguien. Sabía quién era esa persona, no me iba a quedar quieto. La gente se puso molesta y la infantería comenzó a reprimir; algunos cayeron al piso y otros pedían orden. De golpe, sentí un frío filo en mi pierna y caí al piso. Después de un rato, la infantería se calmó y emprendió su retirada hacia el norte.
La gente estaba preocupada. Algunos seguían y otros dejaban la peregrinación; sin embargo, este último no era mi caso.
Un peregrino me ayudó y me curó la herida. Una vez calmados, visitamos las ruinas de del Hospital de Santa Cristina, aquél en el que había estado internado el monarca aragonés Sancho Ramírez.
Seguimos caminando y entramos en la esperada España.


Capítulo 4 – España nos recibe


Ya estábamos en tierras españolas y nos dirigíamos hacia el pueblo de Jaca. Transitamos por los pueblos de Los Arañones y Canfranc, la primera población hispana del Camino. Allí hablamos con algunos habitantes y paramos unos pocos minutos a descansar. Durante el descanso, no hice más que recordar a Ana, de recordar aquella noche en que había huido preocupado por ella. Pensé en cómo y dónde podría estar. Nunca me había sentido tan preocupado por alguien a quien sólo había conocido efímeramente. Tal vez esto significaba algo. ¿Sería amor? ¿Serían emociones? ¿Sería el camino para encontrar la libertad? La verdad es que no lo sabía. Los demás peregrinos me invitaron a seguir y continuamos caminando. Después de unas horas llegamos, a Villanúa donde vimos la iglesia de San Vicente; más adelante, ya en Aruej, nos encontramos con otra pequeña iglesia románica. Caminamos un trecho más y llegamos a Jaca. En el camino hacia el Puente de la reina, nos topamos con la ermita románica de San Juan Caprasio, el Monasterio románico de San Juan de la Peña, la Iglesia románica de Santa María (de la que me sorprendió su fachada y su triple ábside), entre otros muchos monasterios y obras románicas. Finalmente llegamos al Puente de la Reina, aquí finalizaba nuestro primer camino, llamado el camino aragonés. Ahora transcurríamos por el camino francés. Faltaban muchas horas y varios días, pero pronto llegaríamos.

Capítulo 5 – La noche de Burgos

Ahora nos tocaba transcurrir un nuevo camino hacia Santiago. Las noches se volvían largas; los días, cortos. Los pies sufrían y mi alma también. Seguía recordando y pensando. Así, pasaban los días y los pueblos, pueblos como Estella, Los Arcos (donde visitamos la hermosa iglesia de San Pedro de la Rúa), Logroño, Nájera, Santo Domingo de Calzada, Belorado (donde nos detuvimos a orar en la ermita de Nuestra Señora de Belén). Allí tuvimos que atravesar los llamados Montes de Oca, un lugar lacustre y abrupto de empinadas cuestas. Mientras subíamos, descansamos un rato, comimos y bebimos algo. De a poco, empezaba a sentir un nuevo aire, ese aire llamado libertad, una libertad de amor, oficio y religión. Reflexionaba acerca de lo que tenía cada pueblo, de sus iglesias, de sus edificaciones y me sorprendía, no podía entender cómo en mis tierras había tanta grandeza que no conocía, tanto espíritu cristiano, pero tampoco podía entender cómo había otra gente que hacía el mal, que mataba y perseguía, que se ocultaba y gobernaba. Todo eso instauraba un nuevo despertar en mi alma, un grito de cambio y rebelión.
Cuando retomamos la marcha, pasamos por el pueblo de San Juan de Ortega y seguimos hasta Santnovenia y Agés, y otros pueblos como Cardeñuela y Villafría. Entonces se sumaron a la peregrinación un grupo de hombres provenientes de la ruta del País Vasco; Uno de ellos me pareció misterioso, me miraba en forma extraña y observaba plenamente mis movimientos. En el momento no me preocupé y continuamos hacia Burgos.
Cuando entramos en la ciudad de Burgos, me sorprendió ver la cantidad de artesanos, mercaderes y hospitales. Sin embargo, lo más deslumbrante para mí fue su catedral. A diferencia de las que habíamos visto antes, ésta provenía del estilo Gótico y hacía poco que se había terminado de construir. Los demás peregrinos comentaban que su fachada se parecía mucho a las catedrales de París y de Reims. El templo mostraba una bella galanura gótica por doquier, por encima de los arcos formeros de la nave principal corría un hermoso triforio (con bellos arcos trebolados cobijados por arcos escarzanos, cuyo tímpano estaba perforado por cuadrifolios). En el interior del templo, había todo tipo de obras de arte: retablos, pinturas, entre otros. Al estar allí sentía a Dios demasiado cerca, me transmitía mucha armonía, paz y tranquilidad. No me sentía de esta manera desde hacía mucho tiempo, el fervor religioso brotaba incansablemente dentro de mí, me hacía sentir más cerca de la amada libertad, del esperado amor.
La noche se venía acercando y decidimos hacer un alto para descansar. Los pies estaban cansados, el cuerpo sufría sequía y nuestras mentes ya deliraban.
Para descansar, elegimos una especie de refugio para peregrinos. La noche de Burgos estaba algo inquieta, la lluvia se anunciaba y el viento soplaba incansablemente. En medio de la noche, sentí que algo se me acercaba, me di vuelta y era una mujer de largos cabellos negros y con un aspecto cansado de tanto caminar. No me parecía haberla visto durante la peregrinación. Me dijo que venía a buscarme, que traía noticias de Ana. Ella sabía que yo estaba aquí, pero yo no entendía cómo. Entonces me dijo que se dirigía a Santiago por las tierras del sur. Si quería encontrarla, debía acelerar mi marcha. Un grupo de soldados de su padre nos estaban buscando a ella y a mí. No tarde en levantarme, me vestí rápidamente y me fui. Enseguida comenzó a llover y el camino apenas se divisaba; emprendía mi último tramo, aquel tramo en busca del amor y la libertad.

Capítulo 6 – Ansiando el encuentro

Por los caminos dejaba mi huella, por los caminos dejaba mi esperanza, por los caminos dejaba mi vida, por los caminos la ansiaba a ella. Había pasado un mes desde aquella noche en Toulouse, un mes en el que no había vuelto a ver su rostro. Seguía peregrinando, pero esta vez sin gente a mi lado.
Me dirigía hacía León, otro destino importante. Mientras tanto, pasaban los pueblos de Hontanas (donde vi otra iglesia gótica), Frómista, Carrión de los Condes (donde volví a ver otras hermosas ermitas), Calzadilla de la Cueza (aquí me encontré con otra iglesia románica, cómo aquellas que había visto en las primeras etapas del camino), Sahagún, Reliegos y Archauelas. En este último pueblo, mi pensamiento se encendió otra vez, ahora comenzaba a pensar en qué haría cuando me encontrara con Ana. Por un lado, pensaba terminar mi peregrinación en la llamada Finisterre y luego de alguna manera terminar con lo que un día había luchado y anhelado, acabar con aquellos evasores, herejes y asesinos, fomentar nuevamente una revolución campesina, para que no hubiera más siervos, para que todos fuéramos simplemente ciudadanos con derechos, donde nuestro ansiado deseo de libertad no fuese obstaculizado por fuerzas mayores, hacer justicia por mis compañeros caídos aquella terrible noche en santiago; por el otro, pensaba en dejar florecer mi amor, o aquello que parecía ser amor.
Entré en la magnífica ciudad de León y observé todo su movimiento plenamente. Pude ver la Basílica románica de San, donde se guardaba el sepulcro de San Isidoro de Sevilla (un antiguo Obispo) y lo más maravilloso, la Catedral de León. Su interior era grandioso, lleno de armonía gótica. Allí pude apreciar un centenar de ventanas y tres grandes rosetones, con gran influencia francesa.
Faltaban pocos días y pocos pueblos. Al igual que ella, Santiago estaba cerca. Mi futuro se sentía presente y no hacía más que anhelar su llegada. Antes de partir, decidí escribirle una carta a Ana, una carta que, estaba seguro, que en algún momento le daría.

Capítulo 7 – Tinta y Alma

Mis versos comenzaban a plasmarse en un papel…

Desde una amarrada sombra has de partir
En mi sueño tu mirada enfrenta a la mía
Despojándome de la muerte amanecida
Sin tu amor no vale mi vida
Vivo sin vivir en mí
Dios me contempla desde lo alto
El abismo viene hacia mí
En mi yo no vivo ya
Peno por verte
Nuestro lazo tan fuerte
Producto de un efímero encuentro
Vive anestesiado sin una verdadera razón
Los caminos recorridos
El anhelo de pasión en mis días
El grito de libertad y de esperanza
Compartieron tus esperanzas
Mi amor encendido se encuentra contigo
Quiero ver tus ojos, renacer en ellos
Quiero gozar de tu fruto, vivir en él.
Quiero morir si hace falta,
Quiero combatir junto con tus ansías
Quiero gritarle al cielo, a Dios y a su Padre
Que mi amor hacia ti es inigualable.

El camino seguía, la carta dentro de mí había guardado, muchos pueblos pasaban, Santiago llegaba.

Capítulo 8 – El final del camino

Había transitado los pueblos de Astorga, Molinaseca, Villafranca, Triacastela, Sarria, de Rúa y muchos más que a los que no les había prestado la debida atención.
Mi mente quería pensar en una sola cosa, y no quería parar hasta conseguirla. Pero no todo andaba bien, algo extraño sentía en mi pecho; Una vil conmoción de sentimientos, la sospecha de que algo malo se aproximaba, pero no lo quería creer. Nada más creía en ella y en aquel encuentro.
Por fin, mi camino se terminaba, las tierras de Santiago de Compostela veían mi llegada. Esta vez sí quería prestar mucha atención a sus iglesias y distintas edificaciones, quería volver a ver mi tierra. Seguía manteniendo su aspecto medieval de hacía seis años. Me acerqué hacia la catedral, muchos sentimientos viajaban en mi mente. Lo cierto es que me impresionaba ver aquella inmensa construcción románica, su armoniosa cruz latina de tres naves, su tribuna, crucero, arcos, girola y capillas absidales. Ese aire puro y armonioso, la incansable presencia de Dios, el aroma de libertad, el silencio de los claustros, y sobre todo las cosas, el reencuentro con ella.


Capítulo 9 – El último grito

Me di vuelta sintiendo que Ana estaba ahí, desde cerca oía su respirar, sus manos tocaban mi espalda. ¡Ahí estaba ella! Mis ojos se llenaban de lágrimas, mi libertad se hacía presente al igual que aquel amor, mis palabras se arriesgaban a decir algo. Mis sentimientos se volvieron oportunos y, en medio de aquel silencio, de mis labios sonó un “te amo”. Sus ojos también lloraron y nos abrazamos. Me sentía completamente cálido; de a poco, ella se soltó y balbuceó: “Vámonos pronto de aquí, nos encontraron”. Mi cielo se caía y mis esperanzas también, pero no me iba a rendir. Corrimos por los claustros y salimos sin que nadie nos viera.
Sin embargo, un grito se oía y muchos pasos se aproximaban. Eran ellos, ¡nos habían encontrado! Ahí estaba su padre gritando. Sus hombres se aproximaron y la tomaron bruscamente. Me resistí y arrojé un golpe rápido, pero me agarraron fuertemente del cuello. Mientras la alejaban de mí, ella lloraba. Yo no me podía soltar y sólo pude decir estas palabras: “Desde lo más profundo de mi canto te doy mi corazón, por vos sufrí, por vos tengo la vida, por vos he de morir y por vos muero”. Mi anhelo no había sido alcanzado, sentía que nada había podido cambiar, que el grito rebelde se apagaba, al igual que mi alma. Mis ojos se cerraron, no vi más.
––Esto es lo que me ha pasado, no te pido que me perdones, dejala a ella y matame a mí. En un futuro tu vida caerá, los campesinos se rebelarán y la fuerza perderás. Dios nunca te perdonará el cielo no lo verás solo sentirás la muerte agónicamente, mi nombre nunca lo sabrás, sólo sabrás que de alguna forma he vencido ––proclamé.
––Cállenlo, ya de nada sirve ––ordenó.
––¡Mátenlo! Que sufra y olvide, él no ha triunfado y nunca triunfará, su Dios no lo salvará ––sentenció.
Las últimas palabras se escucharon, el grito de guerra se impuso. Pero éste no ha sido
el final; El futuro quedaba incierto y alguien lo podría cambiar….

FIN

Federico Gamba 2009

jueves, 19 de marzo de 2009

Libertad

El viento sopla fuerte
ventaja para adormecer
me pregunto si las palabras
valen para esta vez

Si aquel discurso
temible para nuestra piel
Nos fundia, en el silencio
en no querer ver

Comprendimos la pura razon
La dirección del camino
hacia la perdición
Hacia el fruto divino
de nuestra generación

Una palabra, una verdad
Una llave hacia la prosperidad...
La libertad...

Anhelo de victoria
Gemido en el amanacer
Revolución en la mente
en el ideal de vencer

Que lo ambiguo de las personalidades
Que lo distinto, de nuestras almas
Es todo de una misma piel
una puerta hacia la esperanza

Una palabra, una verdad
Una llave hacia la prosperidad...
La libertad...

Ni las ordenanzas,
Ni los que mandan
Ni los quieren el fuego de las armas
La van a detener

Los que hablan
Los que acusan
y no hacen nada
y solo quieren verte caer

solos van a caer

los que luchan por el bien
los que gritan y no callan
no se riden ante el poder

son aquellos que siento en mi alma
y no me hacen perder

y sentir...
la libertad...

En el refugio de dos cuerpos
En la hora de la lucha
En la busca de la igualdad, del amor, de la paz
En el sentido de la sociedad en busca de cambiar

En las penumbras del amor
En la calma de una palabra
En la suplica de Dios
En el llamado a la conciencia
en la felicidad, de encontrar..
La libertad...

entre la lucha por lo sensato

los que luchan por el bien
los que gritan y no callan
no se riden ante el poder

son aquellos que siento en mi alma
y no me hacen perder

y sentir...
la libertad...


Fede G. 09


sábado, 14 de marzo de 2009

Preludios sin final

a.Overture
b.Preludios
c.Ansias
d.Memento
e.Diem
f.Post-vida


Desperte bajo el crepúsculo
de tus sueños, de mi razón
Me atormente, aprendi a golpes
lo que es caer
sobrevivi, frente a la cornisa
me toca vivir
Respire, senti, la efervesencia
el carpe diem

Reencontre mi conciencia
mi inconciene a flor de piel
Renaci entra la penumbra
entre la locura de mi cien
Soñe un futuro
tan cambiante, tan real
Pero me encontre
contra una represion bajo mis pies

Destellos en mi mente,
Llenando mi alma
con tu estandarte
de lucha, arraigandome

Te digo que puedo, romper
La incomidad de tu ser
remando contra corriente
que más puedo hacer
no aprendi a ser
alguien más
nada más..

Si afuera brilla el sol, la luna solo descansara
Si afuera es la lucha, la vida cambiara
Si afuera esta tu amor, el dolor descansara
Si el fruto de tu vida, es querer cambiar

El tiempo pasa
inexorable a mis sentidos
La vida fluye
con un incierto camino
Tus ojos penetran
lo indomito de mi ser
Las cosas cambian
solo el placer puedo ver


Soy yo y mi circunstancia
mi consecuencia de ser
un hombre más

Soy yo y el tiempo
el extraño control
de los sucesos

Soy yo y mi Dios
el que sufre, muere
y agobia mi situación


Mientras que las pupilas, de nuestros ojos
sigan contemplándose cada día
Mientras que nuestra tieza piel
viva fundiéndose en una melodia
Viviré el presente, el futuro solo llega
la incertidumbre releva, la demencia
de la vida, de la escencia.

Quiero soñar y no creer
Quiero creer y no sentir
Quiero volver...

Cerrar los ojos, sentir
más alla...

Fede G. 09

miércoles, 18 de febrero de 2009

Genitive Mentis

Nuerotica destrucción
Imaginando, anhelando, otra sensación
Sublimando la superficie
despertando la razón

Cayendo por segundos
Derribando creencias
Concientizando la certeza
Agónica demencia

Arraigando la demencia
desatormentando los cielos
Ansiando el final
Cae sobre mi tiempo

Siendo una causa
Siendo una circunstancia
Siendo un ser
una vorágine clemencia

Conyugando las almas
descansando sobre el abismo
Utopía de vida, utopia de muerte
Miedo y resurección, Efimera sensacion

Arraigando la demencia
desatormentando los cielos
Ansiando el final
Caigo sobre mi cuerpo

Espiritismo demente,
no hay razones para ver
la diferencia consecuente

Relativismo y Positivismo
Escepticismo efervescente
Vueltas en el alma
cambiando la coraza

Arraigando la demencia
desatormentando los cielos
Ansiando el final
Caigo sobre mi cuerpo

Fede G. 09


jueves, 12 de febrero de 2009

Aquel otario

Los zapatas embarrados
el asfalto malgastado
la lluvia empapaba
sin vuelta nuestro andar

La noche iluminaba
mas que un camino concreto
solo era esa mirada
esa vil seducción

El amanecer, de Flores dormido
destellos sonmolientos de una noche atrás
la resaca idoltrada, no hace mas que castigar
recordar los hedonismos, de la angustia visceral

recordaras lo que ha dicho
alguna vez un hombre
que tuya es mi vida, que tuyo es mi querer
no olvidaras, las huellas del camino
ese indomito destino, la sabia del amor

Los andares y vueltas, las notas sin sentidos
La tinta derramada, en verso y canción
Un Fernet vacío, derramado en mi interior
buscando algun hospicio, alguna sensación

La vuelta en colectivo, otra noche más
calma e incertidumbre por volverla a ver
merecí sus ojos, pleno resplandor
de la vida inmaculada, de la partida, del amor

recordaras lo que ha dicho
alguna vez un hombre
que tuya es mi vida, que tuyo es mi querer
no olvidaras, las huellas del camino
ese indomito destino, la sabia del amor

Nada más que un otario sin sentido
Un niño partido, queriendo volver
Algo vulgar, mediocre adormecido
nada de eso me describe, solo el querer.

Volver a ver, sentir otra vez
plácidos encuentros, sombras del ayer
Volver a ver, sentir otra vez
milongas en tu nombre, recuerdos del ayer

Fede G, 09

sábado, 7 de febrero de 2009

Raices

Atormentandonos
en miles de crepusculos
soñando un mañana
esperando una esperanza

Ansiando la prosperidad
anhelo a la creencia
que la conciencia
puede malgastar
la mas pura certeza

Mil nombres y una voz
peligros de noches
la luna y el sol
se escondieran tras tu vuelta

Una triste canción
más que un llamado al interior
reflejo de lo moral
la duda compleja

Filosofia barata
garabatos en el alma
un papel mojado
por gotas de tu voz

Tiempo de revolución
anhelando la llegada
de un ser superior
de ausencia de dolor

Amor y desamor
inconciente mi sistema
controla nuestros sueños
la sentida efervesencia

Mil nombres y una voz
peligros de noches
la luna y el sol
se escondieran tras tu vuelta

Una triste canción
más que un llamado al interior
reflejo de lo moral
la duda compleja

Fede G. 09

miércoles, 14 de enero de 2009

Zen

Mareas, remosión
sin sentido
delirio ambiguo
en mi interior
terminando otra vez
resurgiendo en mi exilio,
de poder ver
la realidad cambiando
el sentido del zen

Atonitas verdades
escepticismo de paz
tranquilidad en mi mente
sueños invencibles
de un futuro distinto
del que nos toca apreciar
y sentir, y volar, regresar
llegar a alcanzar
el pleno ideal de cambiar

Meditanto desde
lo profundo de mi cien
Desde tu escencia
de poder amar sin temer
Buscando la paz del hombre
la dirección conciente
al remoto orden
a la vil imaginación
a la igualdad , al soñar

Fede G. 09

Diem

El tiempo pasa
inexorable a mis sentidos
La vida fluye
con un incierto camino
Tus ojos penetran
lo indomito de mi ser
Las cosas cambian
solo el placer puedo ver

Soy yo y mi circunstancia
mi consecuencia de ser
un hombre más

Soy yo y el tiempo
el extraño control
de los sucesos

Soy yo y mi Dios
el que sufre, muere
y agobia mi situación


Mientras que las pupilas, de nuestros ojos
sigan contemplándose cada día
Mientras que nuestra tieza piel
viva fundiéndose en una melodia
Viviré el presente, el futuro solo llega
la incertidumbre releva, la demencia
de la vida, de la escencia.

Fede G. 09

sábado, 10 de enero de 2009

La Fuerza del Sol

Sueño intrometido
destello fugaz
sombras inocentes
plegarias sin final

Niño que llora
agua que quema
la vida entrepida
completa mis esquemas

Llegando al sol
inminentes mis sentidos
al encanto feroz

Buscando encontrarme
Buscando encontrarte
Buscando un final
al preludio de mis sueños..
Buscando salida
buscando libertad
buscando un lugar
donde contemplar tu cielo

Viviendo sin prisa
sin rumbo ni final
oscuros diamantes
para lograr conquistar

palabras vacias
vil seducción
entrepido destello
de tu corazón

Rompo mi coraza
me asfixio en aquella
el bien, el mal
lo hecho y lo desecho

La calma contempla
la efímera codicia
los rayos que huyen
su máxima ciencia

me encuentro con vos...

Llegando al sol
inminentes mis sentidos
al encanto feroz

Llegando al sol
inminentes mis sentidos
al encanto feroz

Buscando encontrarme
Buscando encontrarte
Buscando un final
al preludio de mis sueños..
Buscando salida
buscando libertad
buscando un lugar
donde contemplar tu cielo

encandila mi mente, encandila mis sueños
delirio en mis recuerdos
todo contempla, la fuerza del sol...

encandila mi mente, encandila mis sueños
delirio en mis recuerdos
todo contempla, la fuerza del sol...
todo contempla, tu intrepido amor


Fede G. 09

Vox Dei (version II)

Vox Dei (version final)

a. Presencia
b. Percepción
c. Canto
d. Guerra
e. Llamado de resurección

Aguas claras del olimpo, me sacuden
Vientos desde los mas alto
de la incertidumbre , de la paz

Cima de una montaña, rios que recorren
desembocan en un mar
la tristeza y el llanto, nunca encontrarás

Imágen sutil, cuerpo sin fronteras
grito de salvación, de esperanza
de vil resurección

Voz salvaje, llamado a la curiosidad
naturaleza divina, que busca encontrar

Encantos voraz, cielos que pintan
la calma, la sensación de imaginar

injusticias, deben quedar atrás
solo el amor tiene que presenciar
igualdad , fraternidad,
nada de hipocresia, eso es la maldad

el llanto del hombre, concurre a su voz
sus enseñanzas, la fiel bendicion

El hombre no escucha su llamado
El hombre no entiende sus reclamos
El hombre se queja, de que su bendición
no le deja huellas

Talves no lo entienden, talves no lo sienten
o solo ingnoran, no creen en sus actos
no importa el hecho, no importa el milagro
importa el amor, los hermanos
el respirar, la vida y mas allá

No es la guerra, no es el fracaso
no es la muerte, solo es el amor
lo que nos esta mostrando

Poder econtrarlo, en el amanecer, en la tierra
en el amor , en los hermanos
En lo real de un canto, en la igualdad en la libertad
en la petición de las bocas, que todo quieren cambiar.

Que todo quieren cambiar, Que todo quieren cambiar.
Pero no escuchan su voz

Poder encontrar, toda su grandeza
dificil certeza, para toda la tierra

jueves, 8 de enero de 2009

Viento rózame

Verde hierba seca
vientos del sur campestre
danza a la tierra
magia por renacer

en la calma indomita
busco mi razón
de no ser uno más
entre tanta oscuridad

viento rozáme, llevame a tu encuentro
viento humano, muestrame tus regazos
sol naciente , color de la vida
nos vemos reflejados los dos
sin razón...

entre la penumbra
soy un ciego cazador
buscador de un cielo
atormentado y fugaz

dame la armonia
dame la simpleza de
poder encontrar
tanta locura real

viento rozáme, llevame a tu encuentro
viento humano, muestrame tus regazos
sol naciente , color de la vida
nos vemos reflejados los dos
sin razón...

desafiandome, despertandome
alcanzandome, expulsandome....

Fede G. 09


viernes, 2 de enero de 2009

Los Amigos (de Julio Cortázar)

Otro más del Julio.
Para la gente que siempre está presente.


En el tabaco, en el café, en el vino,
al borde de la noche se levantan
como esas voces que a lo lejos cantan
sin que se sepa qué, por el camino.

Livianamente hermanos del destino,
dióscuros, sombras pálidas, me espantan
las moscas de los hábitos, me aguantan
que siga a flote entre tanto remolino.

Los muertos hablan más pero al oído,
y los vivos son mano tibia y techo,
suma de lo ganado y lo perdido.

Así un día en la barca de la sombra,
de tanta ausencia abrigará mi pecho
esta antigua ternura que los nombra.


Julio Cortázar

Che (de Julio Cortázar)

Yo tuve un hermano.

No nos vimos nunca pero
no importaba.

Yo tuve un hermano
que iba por los montes
mientras yo dormía.
Lo quise a mi modo,
le tomé su voz
libre como el agua,
caminé de a ratos
cerca de su sombra.

No nos vimos nunca
pero no importaba,
mi hermano despierto
mientras yo dormía,
mi hermano mostrándome

detrás de la noche
su estrella elegida.

Julio Cortázar