miércoles, 20 de octubre de 2010

A Estos hombres tristes


Nos agarra, nos atrapa, nos sumerge en dudas, nos pone a pruebas inmensas, nos provoca estruendos vortiginosos, nos pone limites, nos asusta, nos reprime, vive, actúa, límita, siente, nos llena el alma, provoca, contagia, se convierte en tinta, se convierte en papel, en palabras, en melodías, en culpas, en errores, en acciones. Es éfimera, es eterna, agoniza, emociona, brota, espera, nos llama, nos busca, la buscamos, nos encuentra, la encontramos. A veces hasta la queremos, la odiamos, nos acompaña, la acompañamos, la entregamos, la recibimos.
¿Por qué vivimos con ella? ¿Por qué viven con ella? ¿Por qué se transimte? ¿Por qué se siente? ¿Qué provoca? ¿No tiene fín?
Cuando la sentimos cerca recurrimos a obstaculizarla o negarla, o tratamos de vencerla rápidamente. ¿Verdaderamente es un vacio?
En ese vacio tratamos de decifrar qué es, porqué nos entristezemos con ella. No sabemos su significado ni entedemos a veces porque la sentimos. Tenemos que jugar con ella. Interpretarla, descifrarla, vivirla, opacarla.
Nos envuelve en una vorágine, nos pone a prueba, nos hace aprender, nos enseña a caminar.
Pero así también nos tira pa atrás, nos encandila, esta en nosotros saber apagarla.
Es parte del todo, del hombre, de cada sentimiento, el estar triste, el sentir tristeza, el vivir con tristeza.
El hombre es triste si no sabe gozar de la felicidad, y asi mismo contagiarla con uno, con dos, con todos...

Fede G,2010

2 comentarios:

noticias dijo...

guaaa!! me encanta el blog, siempre encuentro poemas preciosos

Emilio Fernández dijo...

que lindas palabras para tan titán canción

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